jueves, 20 de diciembre de 2018

Ella...

Iba decidido, muy decidido. El salón estaba en penumbras y en el fondo del salón, en un camastro, estaba ella, cobijada solamente de la cintura para abajo.

Estaba dormida, sabía que lo estaba por lo pausado de su respiración. Me le acerqué en silencio y me senté en una silla que estaba al lado de su cama. Las hermosas luces del Valle Central de Costa Rica, quedaron a mi espalda y en cierta forma taciturna, iluminaban su cara y su figura.

Cuanto amor me destilaba el corazón al estar frente a aquellos ojos que por primera vez hace casi 50 años me miraron con ternura. Frente a aquella boca que hizo brotar mi primera sonrisa, frente a aquellas manos que me acariciaron una y otra vez. No quería ni respirar para que no se rompiera el hechizo del momento frente al ángel que me trajo a esta vida.

¿De qué estás hecha madre mía? - Pensaba yo en silencio, mientras en ese mismo silencio miraba su cabello cubierto de destellos plateados.

De diamante, del más puro y firme diamante tan difícil de cortar y de moldear.

De caña, se dobla con el viento, pero es lo suficientemente fuerte para soportar los más crueles y rudos vendavales.

De coyunda, de cuero curtido madre. Tu fortaleza me alienta y me empuja y me da rumbo y dirección para seguir adelante.

De algodón, de ese de la finca que íbamos a empacar y a vender junto con una botellita de acetona.

De fragancia de árbol de 6 de la tarde, que endulza sin empalagar y trae recuerdos bonitos porque qué bonito es lo bonito ma.


De pronto, abriste los ojos y me sacaste de mi absorto pensamiento. Te di un beso y conversamos, me contaste de tu cirugía, me contaste de tu conversación con los doctores, me contaste que solo te dolía la garganta.

Espero que mañana regreses a casa, para cuidarte, para devolverte aunque sea una ínfima parte de todo ese amor que siempre nos has regalado a mí y a mi hermana.

Ella, ella, ella y siempre ella; me miró y me dijo, váyase ya, nos vemos mañana, si estoy aquí y ahora es porque Dios quiere, lo peor que puede pasar es que mañana no amanezca. Ruego a Dios que mañana regrese.

Solo, ella, solo mi madre; puede hacer que florezcan rosas aunque no hayan rosas.


El engranaje que chirría, es el que recibe el aceite.

A veces quisiera sintonizarme en positivo y creer que la mayoría del tiempo soy un  mal pensado y que en realidad la normalidad es que las situaciones y actuaciones de las personas son buenas porque el ser humano es bueno por naturaleza y que NUNCA, las buenas acciones son producto de una coerción de parte de otros para que estas se sucedan.

Hace muchos años, escuché una frase que se quedó grabada en mi mente: El engranaje que chirría, es el que recibe el aceite y hoy comprobé que esto es una realidad enorme, gigantesca.

No obstante, antes de terminar esta entrada del blogg, quiero agradecer desde lo más profundo de mi corazón, a una parte del personal del Hospital San Vicente de Paul en Heredia porque en los últimos dos o tres días la atención que recibió mi madre cambió de negativo a positivo; quizá fue por la bendita chirriada que nos pegamos mi papá, mi hermana y yo; pero al final hay que reconocer que al menos existió la voluntad para hacer cambios.

Cuando se quiere se puede: Yo creo que algunas quejas lograron el objetivo pero creo también que el personal quiso hacer los cambios. A veces es necesario un meneón de piso para darse cuenta de que en efecto uno puede mejorar y puede hacer las cosas de la forma correcta o al menos puede intentar hacerlas, a toda costa, de la forma correcta.

Yo puedo entender que TODOS los que laboran en un hospital, son seres humanos, normales, comunes y corrientes que viven sus vidas propias y tienen sus problemas; pero también mi razón me da para entender que ellos decidieron hacer eso como trabajo y que por su trabajo aceptan un pago (mucho o poco, es lo que aceptaron por realizar ciertas labores) y que por ese pago que reciben, deben cumplir con los deberes y tareas que se les asignaron tanto en su centro de trabajo como en su profesión; pero también estoy seguro que TODO el personal de salud, entiende que las personas que están ahí, en su gran mayoría, NO están por gusto y que mucho menos estaría ahí por gusto solo para hacerles la vida una desgracia, una adulta mayor de 74 años que ama a su familia y es amada entrañablemente y extrañada hasta las lágrimas en su casa donde esperamos que esté de vuelta mañana.

Chirriamos un poco y se encendieron las luces de alerta; mejoraron y eso es bueno, pero muchas cosas de las que pasaron no debieron haber pasado. No obstante esto NO debe quedarse ahí, porque hubo muchas acciones llenas de falta de cuidado que pusieron en serio peligro la vida de mi madre. Por esa razón y para que ojalá no les pase a otras personas con sus familiares y seres queridos es que vamos a poner una queja antes las autoridades correspondientes.

Buenas noches...

miércoles, 5 de diciembre de 2018

FEMICIDIOS.

Quería no referirme a este tema porque es un tema que se las trae.

Obvio que NO estoy de acuerdo, ni contento, ni siquiera cómodo con la situación que está pasando en nuestro país. Estoy molesto, preocupado e indignado al igual que muchas otras personas.

Pero el sentimiento más fuerte en mí es la preocupación. En Redes Sociales, principalmente en Facebook, veo como cientos de mujeres y hombres alzan su voz de indignación contra esta ola de femicidios y comparten y replican la noticia, una, y otra y otra vez.

Lo que me he quedado con la gana de ver, quizá no tengo los amigos correctos; es ideas, propuestas, planes, programas para intentar parar con esta situación. Todo el mundo está bravo en redes sociales, pero nadie tiene la cabeza fría para empezar un movimiento quizá parecido al de Coalición.

¿Y si alguien que sepa cómo hacerlo inventa: Coalición Mujeres? Y que esta sea una página/grupo en el cual se puedan compartir ideas de como minimizar y ojalá erradicar esta violencia absurda y estos femicidios sin control.

Yo insto a todos los costarricenses, ellos y ellas a que en lugar de estar replicando las noticias, que empiecen a brindar opciones, ideas, planes de cómo minimizar esta violencia y como bajar, ojalá a cero, esta cantidad tan alarmante de femicidios.

¿Qué se puede hacer?

1. Grupos de apoyo a mujeres en los salones comunales de todas las Asociaciones de Desarrollo Integral del país.

2.  Cambiar las "Oficinas de la Mujer" de las municipalidades (creo que no todas tienen) por una Casa de la Mujer que sea manejado directamente por el Ministerio correspondiente.

3.  Ofrecer en estos lugares clases de defensa personal.

4.  Que desde la Sociedad Civil, nazcan grupos organizados de personas que presenten un plan para desarrollar en las escuelas primarias y en los colegios de TODO el país. Hay que enfocarse en los que NO han aprendido aún a ser agresores.

4.  Emplazar a la Ministra Patricia Mora y a todo el Ministerio para que presenten programas y propuestas más concretas. Con comunicados de prensa condenando los femicidios no se avanza mucho.

5.  Crear programas que protejan a las mujeres de manera más integral. ¿Qué gana una mujer si le pone restricción al compañero/esposo/novio/hijo/pariente/vecino/amigo/compa de trabajo; si a la hora de la hora no va a haber nadie que haga valer esa restricción, si a la hora de la hora, ella tiene que volver a su casa donde vuelve a quedar vulnerable?

No tengo muchas ideas con respecto a posibles métodos, planes o programas para mitigar esto y ojalá acabar de una vez por todas con este mal; pero la idea es que si has llegado hasta acá en la lectura que abajo, en los comentarios, escribás tus ideas, propongás, ayudés, cooperés a ver si entre todos juntos podemos darle forma a esto.

De verdad, insisto, NO ganamos nada con estar compartiendo noticias de los femicidios cuando deberíamos estar proponiendo acciones.

Desde Amistad Institute S.A. queremos ceder aquí en Barrio Jesús de Santa Bárbara de Heredia, un espacio para que nos podamos sentar a conversar y dialogar y buscar, principalmente, soluciones conjuntas a este mal que nos aqueja y nos compete a todos.

Hoy y ayer fueron unas desconocidas, mañana podría ser una familiar o una amiga nuestra.

Espero sus comentarios.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Espejos para el cuerpo y alma o ubicatex intravenosa.

Hay personas que realmente necesitan una de estas cosas del título o bien las dos cosas porque viven en un mundo propio que se crean y al vivir en ese mundo, creyéndose lo Non Plus Ultra, le viven jorobando la vida a los demás.

Esas personas son del tipo que creen que están muy bien de cuerpo y alma, se creen parte del TOP 3 en lo que hacen aunque nunca, nadie fuera de ellos mismos se los haya dicho.

No se dan cuenta que son ejemplares gastados que ya llegaron al tope de sus posibilidades y que más bien con sus pretensiones de ser "los mejores" y querer ir AD MELIORA, (hacia lo alto) hacen un soberano ridículo delante de todo el mundo que de verdad sabe como está el asunto.

Es fácil reconocerlos, la primera característica es que son líderes a la fuerza, se meten, se meten y se entrometen en todo hasta que cansan a los "colegas" y estos ya cansados los dejan que lideren y lo peor es que entonces se creen más y más su cuentico de que son los mejores y que todo el mundo se está pelando por trabajar con ellos.

La segunda característica de estos desgastados individuos es que "no se dan cuenta" (entre comillas porque SI se dan cuenta) de cuando los demás les tiran indirectas o directas; se hacen los que no es con ellos para seguir creyéndose su cuentico de que son líderes y que la gente los sigue.

Tercera característica es que se creen estar en el mismo nivel de los que están liderando la actividad X e incluso llegan hasta criticar a los verdaderos líderes y mencionar que estos últimos se están beneficiando grandemente de su trabajo tan altamente profesional.

Juepucha gente, es que no basta con ser la esposa del conde o el esposo de la condesa, hay que aparentarlo y verse como se debería ver alguien para la ocasión o para la actividad. Algunos de estos especímenes son del tipo totalmente opuesto a lo que uno piensa que debería ser. El ser contra el deber ser. Me explico: Si vos vas a una Sala de Belleza a cortarte el cabello, peinarte o maquillarte en el caso de las chicas, esperás encontrar que quien te vaya a hacer el trabajo sea una persona que cuide de su imagen personal, no te gustaría que alguien con las greñas del Tío Cosa o del Abominable Hombre de las Nieves te arregle tu cabello.

Esta gente me cansa de verdad, andan por ahí pretendiendo ser lo que NO son, pretendiendo que se ven como NO se ven y dándole "consejos profesionales" NO solicitados a las demás personas que forman parte de su gremio.

Para mí esa gente es súper tóxica y prefiero ir poniendo tierra en medio para no tener que llegar al odioso momento personal de decirle que una de las mejores formas de motivar a los demás e intentar ser líder es predicar con el ejemplo.

Bien es cierto que algunas de esas personas han tenido sus logros; pero ese tipo de personas tienden a compararse únicamente con quienes han tenido menos logros o éxitos que ellos y no se comparan con los que tienen más entonces al final se vuelven mediocres porque creen que son los mejores y en realidad no lo son y entre pasillos, la gente habla de cuan ridículas sus acciones son.

Algo que es de gran ayuda, cuando uno se cree la última chupadita del mango es hacer un examen de conciencia o al menos hacerse ciertas preguntas que le ayuden a ubicarse y ocupar la posición que le corresponde para dejar de hacer el ridículo o molestar a las personas alrededor de uno que están intentando vivir su vida de la mejor manera posible.

1.  ¿De verdad soy el mejor en lo que hago?
2.  ¿De verdad soy un ejemplo para los demás?
3.  ¿De verdad trato, al menos, de ser lo más justo y más correcto posible?
4.  ¿De verdad he hecho un esfuerzo sobrehumano para llegar a dónde estoy?
5.  ¿De verdad estoy en la posición que creo estar? ¿Honestamente?
6.  ¿De verdad no daño a los demás con mis posiciones, pensamientos y actuaciones?
7.  ¿De verdad soy buen compañero o colega?
8.  ¿De verdad no trato de perjudicar a unos para beneficiar a los que me siguen?
9.  ¿De verdad llegué al límite de mis posibilidades?
10. ¿De verdad no puedo mejorar?
11. ¿De verdad no puedo dejar de criticar a los demás y creerme mejor que ellos?
12. ¿De verdad estoy haciendo lo correcto?

Probablemente haya un sinfín de preguntas más que nos ayuden a vernos en ese espejo de cuerpo y alma o que al menos nos digan dónde podemos ir a ponernos una ubicatex intravenosa.

#VidaAgridulce

martes, 28 de agosto de 2018

¿Psíquico purete?

Tengo que contarles algo que en cierta forma me pone un poco nervioso, intranquilo, incómodo y al final me da un poco de cólera que solo en ciertas ocasiones (no con la lotería que necesito mucho) me llegan a la mente imágenes de cómo van a pasar ciertas cosas y luego en efecto pasan.

No voy a negar que me agrada un poco, ya que siempre me ha gustado decirle a las otras personas "se lo dije" cuando he tenido la razón.

Me pasa veo desenlaces de situaciones, veo el resultado final de tramas, veo a veces caras de personas desconocidas e incluso llego a ver con total claridad y desconocimiento del caso lista de participantes de actividades, las cuales fueron cambiadas en el último minuto. Me da algo entre cólera y gracia porque a veces logro prever situaciones negativas que les pasan a las personas que amo, quiero y aprecio. ¿Sí o no vos que yo sé que me estás leyendo? ¿Sí o no?

Facebook me facilita darme cuenta con facilidad si mi pensamiento inicial, premonición o entrada "psíquica" es correcta. Ahora todo el mundo publica en esta red social lo que va a hacer y cómo lo va a hacer y con quién lo va a hacer, entonces llego yo y leo y me digo y le digo; vea, es exactamente como se lo dije ayer o unos días antes.

Hoy, precisamente hoy me pasó. Hoy, vi en Facebook la premonición exactamente tal cual la vi pasar ante mis ojos ayer o antier no recuerdo bien, sin tener una idea de la lista de personas que participarían en esa actividad, la dije con lujo de detalles. No fallé ni en una sola persona, excepto en una que sí está en la lista pero que se suponía que no iba a estar. ¿Cambio estratégico de último momento? No sé al rato, pero la lista original, es la misma que me llegó a la mente en un pensamiento.

¿Ustedes creen que tengo poderes psíquicos? Al rato, es más bien, que pongo mucha atención a la forma de actuar, ser y comportarse de las personas y que ver con atención series policiales como CIS; NCIS, Policía de Nueva York: Unidad de Víctimas Especiales, Huesos y otras han creado en mí la especial facultad de ver los detalles y observar detenidamente a las personas haciéndome un perfilador natural y empírico.

Siempre me gustó esa palabra desde que la escuché por primera vez en una serie que se llamaba "The Profiler".

¿Por qué psíquico purete? Porque ni a palos me llega el número del acumulado.

Ahí nos vemos y no olviden, que los estoy observando con detenimiento y atención para sacar un  perfil.

#VidaAgridulce


jueves, 9 de agosto de 2018

¿Deseducar y reeducar o educar bien desde edades tempranas ahora?

Amo Facebook. Facebook me ha acercado a amigos y amistades de las cuales por diversos motivos estuve alejado más de 25 años. Facebook me ha dado miles de nuevas amistades y me ha dado la oportunidad de conocer el pensamiento de otras personas y mejor aún cómo viven otras personas en lugares del mundo. Tengo amistades que me escriben en idiomas que ni siquiera puedo leer.

¿Bien, pero qué tiene que ver esto con el título de esta publicación?

Me encanta Facebook, aprendo mucho de mucha gente, trato de obtener la sustancia buena de las publicaciones de otros, trato de ponerle atención a publicaciones que me edifiquen y me hagan mejor persona; pero es casi imposible no caer en la avalancha de odio que existe porque todos tenemos pensamientos, convicciones y opiniones diferentes antes cada situación de la vida y todos queremos hacerlas valer y que prevalezcan sobre las de los demás.

Ayer, en mi cumpleaños número 49 una muy querida y apreciada amiga me dijo: "Necesito que le resbalen algunas cosas que NO son su problema, déjelas pasar o véalas sin que lo afecten; solo así podrá ir teniendo dominio de su personalidad para fortalecer su ser." Me calaron profundamente estas palabras porque quizá me estoy dejando contaminar por tanto odio expresado en la redes sociales y en especial en mi "Querido Facebook" que es el que más uso y el que mejor se usar.

Ahora bien: ¿Deseducar y reeducar o educar bien desde edades tempranas ahora?

Gran parte de todo ese odio, de todo ese dime que te diré que se genera por la diversidad de pensamientos, experiencias, vivencias, creencias, educación, instrucción formal y formas de vivir la vida y que se expresa cada día en la redes sociales, pienso yo; podría ser evitado si comprendemos que es mucho más difícil y oneroso deseducar y reeducar que educar bien a nuestra niñez.

Me explico, si una persona de 50 años, creció pensando que el único tipo de familia que había era la conformada por papá, mamá e hijos, sin importar la dinámica familiar que exista; es prácticamente imposible sacarle de su cabeza esa forma de pensar; a menos que pase por una experiencia personal que le haga cambiar de opinión. Sabio refrán el que reza: Nadie experimenta por cabeza ajena.

Sí una persona de 65 años cree firmemente que si una chica de 20 años usa minifalda y anda sola en la calle está propiciando que la agredan verbal, física, emocional y sexualmente; es casi, casi imposible que esta persona cambie de forma de pensar a menos que a alguna de sus hijas le suceda algo parecido sin que incluso se ajuste a la descripción, y aún así, muchas veces vamos a escuchar diciendo que por alguna razón se lo merecía.

¿Vale la pena querer convencer a esas personas de que están equivocadas? ¿Vale la pena, el tiempo, el esfuerzo y los insumos necesarios para sacar de su cabeza la educación que recibió y reeducarla para que entienda que no está en lo correcto?

Peor aún, por concentrarnos en cambiar esas cabezas con ideas vetustas y añejas, descuidamos la parte de la población con la cual podríamos obtener frutos en un futuro no muy lejano. Necesitamos concentrarnos en los niños y en las niñas; necesitamos educarlos bien y con amor desde que ingresan al sistema educativo formal. Quizá podamos pensar que antes de poder hacer esto debemos echarnos otro pleito para que acepten las Guías de Afectividad y Sexualidad del M.E.P., bueno, sí son importantes y necesarias, pero lo primero que debemos enseñar a los niños es a respetar a las demás personas simplemente por el hecho de ser seres humanos. La premisa debería ser: Hay que respetar a TODOS los seres humanos. Hasta ahí, porque si le agregamos sin distingo de raza, credo, preferencia sexual o afiliación política ya les estamos enseñando que hay divisiones y que algunas personas no respetan esas divisiones y por eso les estamos enseñando a que sí las respeten.

Deberíamos llenar las escuelas y colegios con carteles que digan: Hay que respetar a TODOS los seres humanos, a TODAS las personas. Este es un mensaje directo y positivo.

En los adultos, el daño ya está hecho. A algunos los educaron egoístas y egotistas, a otros los educaron desde la perspectiva machista, a otros los educaron en ambientes de alcoholismo y drogas; a algunos otros los educaron para que creyeran que su credo es el único que salva y lleva a la vida eterna. Por dicha a algunos otros los educaron para que fueran tolerantes, comprensivos, de mentalidad abierta. No se trata de ser "progres" o no, se trata de tener una mentalidad abierta y un "corazón" abierto para aceptar a todas las personas tal cual son.

¿Queremos seguir perdiendo el tiempo en borrar del disco duro cerebral de muchos las ideas anticuadas, viejas y discriminatorias con las cuales crecieron para enseñarles que el mundo entero va hacia una nueva forma de pensamiento más humanista o preferimos concentrar los esfuerzos en educar a quienes sí pueden aprender con facilidad y tienen la oportunidad de cambiar el mundo en los años venideros?

De verdad que esta Vida es Agridulce.
#amiscontactosloseducoyo
#graciasdecoloresparatodos
#AhíSeLasDejoRebotando



















miércoles, 1 de agosto de 2018

Visitad a los enfermos, los encarcelados, los huérfanos y las viudas

Sé que le voy a caer muy mal a bastante gente y algunos dirán: ¡Qué cabrón más malagradecido! Pero me importa un pepino de la longitud del Río Nilo. (El Río Nilo es el más largo del mundo como dato de cultura general y #amiscontactosloseducoyo.)

La gente ha usado, usa y seguirá usando la Santa Biblia a su propia conveniencia. Yo no puedo de ninguna manera negar que es un libro que entre sus historias románticas, exageradas, criminales y hasta pornográficas tiene mucha sabiduría y muchas enseñanzas; esto, si lo leemos como cuando ayudábamos a nuestras abuelas (yo si la ayudaba) a escoger frijoles; apartando lo que no sirve y utilizando la lectura selectiva para extraer lo que de esta nos edifica, nos construye y nos ayuda a ser mejores humanos.

Saco este maravilloso libro a colación porque por algún lado, entre sus páginas se hace referencia a esta famosa visita. En el Testamento según San Mateo, capítulo 25 y versículo 36; dice así: "Estuve desnudo y me cubristeis; enfermo y me visitasteis; estuve en la cárcel y vinisteis a mí."

 Mucha gente toma este versículo para querer visitar a los enfermos y a las mujeres recién paridas (estaba enferma de niño se decía en algunos países latinoamericanos no mucho tiempo atrás); aun cuando estos NO lo solicitan y peor aún NO lo desean.

Y es que, con el perdón de quienes me leen, me parece tan morboso que una persona que no tiene una relación MUY, MUY, MUY cercana (así gritado) fuerte y estrecha con un enfermo o una señora recién parida quieran ir a verles convalecer en una cama y empezar a preguntar cómo les fue, cómo se sienten, qué sintieron, qué les hicieron en el hospital, etcétera, etcétera.

De verdad mil disculpas pero me parece morboso, mal intencionado y hasta desagradable como cuando los periodistas le preguntan a alguien a quien se le murió un ser amado, si está triste o si tiene mucho dolor.

Si de verdad quiere hacer algo por la persona enferma, por la mujer recién parida, por la persona que está convaleciente o en la cárcel, pregúntele a sus allegados, a los que los cuidan, a los que siempre han estado pendientes de esa persona que sobrevivió sin su visita, si el enfermo, la madre o el preso necesita algo y si está dentro de sus posibilidades coopere con eso.

Como buen samaritano, como buen cristiano, se lo hace llegar sin hacer espavientos y ojalá sin publicarlo en las redes sociales para que todos sepan cuan bueno o buena es usted. No ponga a la persona en cuestión en el compromiso de tener que atenderle, de tener que hablar con usted aunque esté cansada, de tener que recordar todos los momentos que pasó al tener que contárselos a usted para satisfacer su, en mi muy humilde opinión y con veneno incluido; insana, maliciosa y morbosa curiosidad.

No se crea tan importante y piense que con su visita, el enfermo, la recién parida y el preso, se van a sentir bien de un momento a otro. No sea crea Jesucristo visitando a Marta y a María las hermanas de Lázaro y resucitándolo con tan solo su divina presencia.

No ponga a los familiares y allegados del enfermo, preso o la recién parida en la difícil situación de tener que atender a la persona convaleciente durante su visita.

Sea lógico, tenga sentido común y espere a que la persona se sienta bien para recibir visitas; si es que le gusta recibirlas. No quiera meterse a la fuerza donde no lo están llamando, donde NO lo necesitan.

Si no quiere ayudar llevando lo que el "paciente" pudiera necesitar, entonces haga lo que haría un buen cristiano, ore por esa persona desde su casa, o lo que haría un buen ateo, envíele sus mejores vibraciones y deseos.

Muchas gracias y yo sé que quizá te caí muy mal, pero las cosas son como son y entre más claro quede el asunto, más momentos difíciles nos evitaremos en el futuro.


















domingo, 1 de julio de 2018

Horacio y el te de hojas de laurel.

Uno escoge a alguien para compartir su vida y el camino, como todos los caminos, es a veces tipo súper carretera de país desarrollado y a veces trocha del norte de Costa Rica. (Espacio político pagado, no, es vara).

Me iba a hacer un te y mi compinche y compañero se ofreció a hacérmelo y me trajo un Te de Hojas de Laurel. Antes solo las había probado en la comida.

El sabor es un tanto parecido al del eucalipto.

Como soy un tanto curioso busqué en Gugol los beneficios del Té de Hojas de Laurel.

LEER CON ATENCIÓN: 

El laurel ha sido conocido como una planta medicinal desde la antigüedad: los hindúes asociaron sus hojas con la diosa Vishnu y los griegos creían que aumentaba la habilidad física de las personas. Sin duda alguna, los beneficios del laurel para la salud son amplios, por eso hoy queremos enseñarte para qué puedes utilizar sus hojas.

Propiedades medicinales del laurel

El laurel tiene poder carminativo (Te saca los gases), diaforético (te pone a sudar), expectorante, desintoxicante, antiviral y como estimulante digestivo. Se utiliza para tratar la anorexia, las gripes y resfriados comunes, la bronquitis y enfermedades relacionadas con el sistema nervioso, el tracto digestivo e intestinal, los espasmos, el reumatismo crónico y las inflamaciones en la boca.  SIGUE MÁS ABAJO: 

Las infusiones o decocciones de laurel son ideales para la sinusitis, ya que sus aceites volátiles posibilitan la descongestión mediante la expulsión de los mocos. También ayuda a curar la resaca, la intoxicación o el envenenamiento, pues al beber la infusión nos ayudará a vomitar y por ende, eliminar todo lo que ha provocado el daño.

Beneficios del laurel para la salud 2
KKGAS/ISTOCK/THINKSTOCK

Para tratar problemas digestivos debemos añadir un par de hojas de laurel a las comidas o masticar tres hojas de laurel con el estómago vacío antes de las comidas principales. Ambos tratamientos se deben seguir durante un mes.

Las infecciones en las encías, la pérdida de la voz o la ronquera de la misma, pueden tratarse también con laurel, mediante gárgaras con agua hervida de las hojas. También es eficaz a la hora de reducir la fiebre y los dolores de cabeza, y da mayor energía al cuerpo, despierta la mente, agudiza los sentidos y da claridad.

miércoles, 13 de junio de 2018

Suicidarse es una forma de decir la verdad, posiblemente la más vehemente de todas.

¿Vos conocés gente que se haya suicidado? ¿Sí? ¿Sabés los motivos por los cuáles decidieron quitarse la vida? ¿De verdad los sabés o slamente crees que los sabés?

Yo he conocido varios, algunos de lejos, otros de cerca y uno de muy cerca y creo firmemente que todos dijeron SU PROPIA VERDAD.

¿Cuál es esa verdad? Desgraciadamente no la sabemos, aunque la podemos inferir. ¿Estaban hartos, cansados, desilusionados, preocupados, comprometidos, abusados, consternados, heridos, traumatizados, amenazados, desesperanzados, solos, solitarios, abandonados, despreciados, discriminados o cualquier otro de los cientos de adjetivos calificativos que le podríamos colgar a esta pregunta?

Algunos pocos, muy pocos, pudieron decir la verdad antes de hacerlo, una carta, una llamada, un mensaje, una nota, un whatsapp, qué se yo. Algunos pudieron decir su verdad para que la supiera el mundo, PERO, normalmente esta verdad se queda en las paredes de sus familiares más cercanos y el resto del mundo sigue preguntándose por qué.

Algunos otros nos invitan a averiguar esa verdad que en resumidas cuentas es que estaban cansados de el resto, sí de nosotros, de los demás, del dizque prójimo que se suponía debía estar ahí pero no estuvo, o no creyó que fuera tan profundo y tan fuerte el dolor o sentimiento que aquejaba a su ser amado, amigo o conocido.

¿Vehemente? Pues, sí, le duela a quien le duela es posiblemente la forma más vehemente de decir la verdad, su verdad, la verdad que no inferimos, no descubrimos, no imaginamos o simplemente la verdad en la cual no quisimos profundizar.

¿Les dolió que Mora Altamirano les dijera que estos seres humanos dijeron la verdad? Si les dolió es porque en el fondo saben que es cierto, que estas personas estuvieron gritando su verdad en idiomas conocidos y desconocidos, con acciones, situaciones, sentimientos, vivencias, acertijos quizá que NO supimos descifrar.

Estamos frente a un código profundo, significativo, doloroso, inexorable que cada vez que alguien cercano toma esta decisión para que pudiéramos ver más claramente que estaba pasando por un momento horrible; cada vez que esa persona cercana toma esa decisión, nos recuerda que quizá no pusimos suficiente atención o no le dimos la importancia del caso.

Todos los días desde ese día lo recuerdo y me pregunto por qué, por qué no me dijo nada, por qué no pude presentir o adivinar en su mirada, en su Facebook lo que le estaba pasando, qué pasó con mi intuición, que pasó con mi amor al prójimo que no me permitió ver, entender, analizar y ayudar a tiempo.

Debí haber preguntado, debí haberme acercado, debí interesarme en esa verdad que quería decir y dijo que una forma que desgraciadamente no logro entender ahora y que aunque ahora la entendiera sería muy, muy tarde.

¿Te escandalizaste por las palabras del Ministro Mora? ¿Sí? Pues te reto a escandalizarte por los miles y miles de personas que están viviendo un infierno de su verdad y te reto a que en lugar de criticar desde tu comodidad psicológica y espiritual, te acerqués a tus familiares y amigos y les preguntés si están bien, y te reto, aún más, a que no te conformés con un "si claro", sino que investigués, que te cerciorés de que en verdad esa persona está bien; no vaya a ser que sea la última vez que la veás porque la verdad que vos entendiste, es diferente a la verdad que te está diciendo, SU VERDAD, y se la lleve, vehementemente consigo.

¿Agridulce la vida?

miércoles, 7 de febrero de 2018

Ella se llamaba Samantha. Basada en hechos de la vida real.

No recuerdo bien cuándo sucedió lo que les voy a contar; solo les puedo asegurar que sí sucedió y que habrá personas que aunque no quieran reconocerlo, no me pueden desmentir. 

No puedo recordar exactamente qué edad tenía yo, era un muchachillo adolescente impresionable, eso sí. No puedo recordar cuántos años tenía, pero jamás se va a borrar de mis recuerdos la imagen de Samantha, sentada en el caño, llorando desconsoladamente. 

Samantha salía siempre bien arreglada, su maquillaje, su pelo impecable, sus minifaldas o vestidos o pantalones ajustados y sus zapatos, plataformas o tacones de aguja de los cuales se sentía muy orgullosa. 

Quizá esos zapatos eran las posesiones más valiosas de Samantha. 

Recuerdo que Samantha era alta, muy alta, más alta que las otras muchachas de aquel tiempo. Samantha trabajaba de noche y dormía de día, casi todos los días. ¿A lo mejor sería enfermera o trabajaba en algún hotel?

Todos en el barrio vetusto que cambió de nombre cuando los misioneros católicos llegaron y cambiaron muchas cosas. No hablo de la conquista ni de la inquisición, eso sucedió más recientemente. 

Como les iba contando todos conocían a Samantha y era Samantha aquí, Samantha allá. Samantha venga para gozarla, Samantha qué cuánto cobra. Y Samantha se volvía con una sonrisilla maliciosa y coqueta, los miraba y no les decía nada. 

Samantha vivía en ese barriecito, en el que crecí y donde crecieron mis padres. Si claro un barrio religioso que los domingos abarrotaba la ermita pero que estaba lleno de alcoholismo, de traiciones y de historias como la que originó la canción "La callecilla donde Mister Leslie". 

Samantha vivía ahí, en una cuartería que estaba al lado de la iglesia cristiana en una esquina de mi barrio. 

En aquel tiempo, los cuartos de las cuartería se hacían de plywood. Era lo más barato y no se veía tan feo después de una manita de pintura. 

Una noche aciaga, alguna brizna de fuego que se escapó de alguna cocina, algún cigarro o por qué no, de algún purito; inició un incendio que se propagaría rápidamente. 

¿Adiviná vos qué? Por ahí estaba la coqueta de Samantha, quizá limpiando sus zapatos, lavando ropa, cocinando o comiéndose algo o cepillando sus pelucas, porque creo que era calva, ya que siempre salía con un color de pelo diferente, su ropa de brillos y sus zapatos finos. 

Como te contaba, ese día se originó un incendio que se llevó algunos de los cuartos de la cuartería (sí, sí, así como dice Luis Enrique Mejía Godoy en Pobre La María). ¿Y adiviná qué? La gente recogió sus hijos, quizá algunas pertenencias y algún gato flacuchento y de ojos llorosos y salieron despavoridos y...

Samantha estaba ahí. 

Mi mente, que a veces me traiciona, me hace recordar que en uno de esos cuartos, había dos niños encerrados porque quizá sus parientes estaban trabajando afuera. Todos corrieron, todos salvaron lo suyo y a los suyos y a esos niños los salvó el hijueputa playo trasvestido del barrio. Rompió la puerta a patadas y los sacó. 

De ese día solo puedo recordar a Samantha, sentada en el caño, llorando desconsoladamente mientras decía: Mis pelucas, mis zapatos. 

Samantha, querida Samanta; creo que no vas a leer eso y creo que el malagradecido colectivo te olvidó. Como quisiera "mujer", que estuvieras viva, que me estuvieras leyendo, que alguien te conociera para poder buscarte y darte un abrazo y decirte gracias Samantha, porque aunque te los escondías, ese día demostraste que tenías los huevos mejor puestos que todos los machos de la callecilla junto a la iglesia protestante. 

Honor a quien honor merece. No me cabe la más mínima duda, Samantha, que mi Dios, que es más compasivo que el que otros conocen, te perdonó desde antes que nacieras y que ese día con mucha más razón te ganaste el sello en tu pasaporte hacia el paraíso. 

Gracias Samantha y si nos estás viendo, por favor perdoná al barriecillo ese que tan mala memoria tiene. 

sábado, 27 de enero de 2018

Mis ojalás...

Entre tanta calle tortuosa que he atravesado en los últimos meses, entre tanta montaña escarpada que he intentado subir; entre tanto resuelva aquí y desajuste allá,

Entre tanta desconfianza de la gente, entre tanta ofensa solapada, entre tanto lamentarme haber sido amable con la gente y adornar los regaños o incluso no haberlos hecho a tiempo.

Entre mi intención de no ofender y aguantar la ofensa y aceptar las cosas mal hechas por no lastimar a una persona.

Entre tanto fango en el que me han querido tirar, saqué unos minutos para escribir: Mis ojalás...

1. Ojalá que las vacas flacas no se acerquen ni a la cerca de tu casa para que no aprendás por experiencia propia lo que aprendió tu vecino cuando entraron en su patio y te hiciste el de la vista gorda.

2. Ojalá la fortuna te sonría y te haga ciego al mismo tiempo para que no veás el sufrimiento de los otros y sordo para que no oigás los lamentos del que necesita de vos o pide ayuda.

3.  Ojalá que la lluvia solamente haga crecer tus cosechas y no te moje tus cosas como mojó las de tu hermano. Aquel al que no pudiste dar la ayuda que necesitaba.

4.  Ojalá que nunca caigás en la desesperación para que no tengás que sufrir en carne propia el oprobio de necesitar y no tener y no te acordés cuando fuiste intransigente con el que no podía con vos.

5.  Ojalá que te llegue todo a tiempo para que no tengás que hacer esperar a nadie porque el que espera desespera como dice el dicho.

6.  Ojalá te sobren las cosas buenas de la vida y nunca te falte nada para que podás ser comprensivo cuando alguien te pide un tiempo más.

7.  Ojalá nunca te traten mal si no podés cumplir a tiempo con tus deberes, obligaciones y deudas para que no tengás que maldecir a otros, ni el día en que los conociste.

8.  Ojalá te lluevan bendiciones, tantas, tantas que podás compartir con los que menos tienen.

9.  Ojalá toda tu vida sea de luz y que podás iluminar la vida de otros.

10. Ojalá todos tus ojalás se hagan verdades.


Así sea...