miércoles, 23 de noviembre de 2016

La vida es una maratón y las maratones se corren solo.

Supongamos que has entrenado ya varios años y decidís entrar a una maratón. Tus familiares, amigos y conocidos que saben que vos sos un apasionado te animan, te aprueban, te motivan e incluso hasta te ayudan. No faltará alguno que otro loco que se inscriba en la maratón con vos.

¿Pero sabés una cosa? Por más séquito de "fanes" (jejejejejeej) que llevés, vos corrés la maratón solo. Muchos llegarán entusiastas, muchos correrán los primeros kilómetros a tu lado, muchos te darán hidratación y te echarán porras pero vos llegarás solo a la META FINAL, de primero o de último pero solo. Quizá el más fiel de tus admiradores, corra toda la maratón con vos y te proponga abrazarse al entrar a la meta, pero igual, vos entrarías solo, abrazado a alguien pero solo.

La vida y sus proyectos circunspectos, son iguales a una maratón. Vos poder querer que muchos compartan tu vida, pero la vida la vivís solo. Vos podés querer que muchos compartan tus proyectos, pero tus proyectos los llevás a cabo solo.

Muchos se unirán a vos en tu vida y tus proyectos, pero al rato se cansan y vuelan a otro proyecto por muchas razones, amor, odio, rencor, envidia, algo nuevo, búsqueda de su propio yo en detrimento del nosotros, no sé, en fin un sinnúmero de razones.

Lo que vos tenés que hacer, es lo mismo, no te atés a nada ni a nadie y seguí con tu vida, con tus proyectos, con tus rutinas. Nadie lo va a hacer por vos, nadie va a vivir por vos y nadie va a morir por vos. Concentrate en vos mismo.

No esperés nada de nadie, no supongás que todos los que empezaron a correr la maratón con vos, la van a terminar a tu lado. No des ayuda porque te aseguro que cuando vas a necesitarla nadie te la va a dar y no estoy hablando del último kilómetro de la carrera, estoy hablando de la ayuda que se necesita para poder seguir corriendo en cada kilómetro después del primero.

Guardá lo que te sobra, atesorá todas las fuerzas que podás y afianzate vos mismo para los kilómetros finales. No regalés tus barras energéticas, ni tu hidratación, guardalos porque cuando vos necesités, nadie te va a dar.

La vida es una maratón y las maratones se corren solo. He dicho.

viernes, 11 de noviembre de 2016

¿Cómo soy y cómo debo ser? Cuando lo que digo y lo que hago simplemente no concuerdan...

Lo que hacemos debería ser consecuente con lo que decimos, de lo contrario estamos presentando ante los demás una imagen falsa que podría bien, ser distorsionada para nuestro beneficio o incluso nuestra ruina. No deberíamos ir por el mundo creyéndonos de lo mejor y siendo una amalgama de situaciones incorrectas en nuestro diario actuar. 

Desde la modelo y presentadora costarricense que le dice a una compañera que es una "muerta de hambre", pasando por mi amigo quien dice que está súper enfermo y no tiene dinero pero todas sus fotos de Facebook son en bares tomando licor y en una pura fiesta, hasta figuras públicas de más renombre como un ex presidente de nuestro país diciendo en un vídeo que lo han tratado de "hijueputa", hasta el "actual" presidente de los Estados Unidos presentando un comportamiento patán y desconsiderado ante millones de personas que lo siguen e incluso sus detractores. 

¿Por qué? Bueno puede ser que tu comportamiento X o Y, sea tan solo una técnica para llamar la atención (como espero que lo haya sido en el caso del señor Trump) y que una vez ratificado como presidente de "la gran nación", él cambie su forma de actuar y se convierta en una persona formal y dignifique su cargo con acciones a favor de TODOS los ciudadanos sin diferencias por sexo, raza, religión o distinción política; PERO, el daño ya está hecho y por supuesto NO es tan malo para él, como tampoco es tan malo para la presentadora, ni mi amigo, ni el ex presidente de Costa Rica porque al fin y al cabo, como dice mi santa madre, todo pasa o más bien ellos logran el cometido al pretender ser una cosa y realmente ser otra y quizá hasta se terminan burlando de los demás. 

El problema es la gente que los observa, los niños y niñas que aprenden que es normal tratar a una persona de muerta de hambre, que la discriminación en cualquiera de sus formas y peor aún en forma pública es normal y está bien; o mi amigo creyendo que la gente no se da cuenta de que llora necesidades pero en público aparece feliz y contento y nadie le comprará su paquetico de lástima. El problema es quién te observa y qué aprende: La mentada Tocola haciéndose un puro con una banderita de papel de Costa Rica, qué tiene de malo que ella fume mota, en mi opinión nada, pero que se la fume en su casita y que no se convierta en ejemplo para los niños que van para arriba porque no queremos, al menos yo, un país de marihuanos. 

Si nos volvemos permisivos con todo, nuestra sociedad se descompone, en mi opinión, porque a los seres humanos nos cuesta saber dónde detenernos. Si hoy voy a tu pulpería y te robo dos bananos y no me decís nada, mañana haré lo mismo, luego serán tres y así hasta el punto que te vas a molestar. ¿Entonces por qué permitirlo desde el principio? 

Este comentario de hoy no es sobre Trump, aunque él va incluido, es sobre todas las personas que tienen la posibilidad de llegar a muchas personas porque para bien o para mal, son líderes y su actuar es muy contrario a lo que debería de ser. Uno tiene que saber comportarse, mucho más cuando es un "influenciador", cuando uno sabe que muchas personas lo están mirando y que quizá muchas personas van a copiar su forma de ser porque uno es una persona pública, un líder. 

¿Qué dirías vos si la maestra de tu hijo llega a la clase con actitudes que pretendan indicar que es correcto discriminar a las personas, tratarlas mal, ofenderlas por su situación económica, procedencia, raza, sexo, inclinación sexual o religión? Me gustaría saber tu respuesta a esta pregunta.

Para finalizar, quiero indicar que estoy muy claro que uno se puede desdecir y que con sus actos, uno puede remediar en forma paliativa el daño que hizo, pero no es tarea fácil borrar nuestros actos y nuestras palabras de las mentes más ingenuas y sencillas. 


viernes, 23 de septiembre de 2016

¿Quiere xenofobia señor? No gracias, en ninguna de sus presentaciones.

Hace unos cuantos días, para ser preciso este pasado lunes; llevé tres de mis participantes alemanes a una terminal de buses en San José, para ser exactos, dos chicas y un chico. Las dos chicas se quedaban en esa terminal y el chico iba a otro punto geográfico de nuestro país. Una de las chicas y el chico son novios.

En determinado momento una de las chicas me pregunta: - ¿Qué hacemos si no sabemos a cuál bus montarnos? - Yo le respondí: Le preguntan al chico con la suéter negra y el micrófono en la mano. En ese momento, el chico blanco caucásico como príncipe azul de brillante armadura montado en su brioso corcel, preguntó: - ¿Cuál chico? - El de suéter negra le respondí e inmediatamente él repuso - "Parece muy peligroso". Juro por lo más sagrado, que solo acaté a reírme.

Era un muchacho moreno, con una suéter negra que trabaja en la terminal y que llama a las personas al abordaje de los autobuses con micrófono en mano.

Una muestra clara de que en realidad depende de quién nos vea, nosotros podríamos ser los peligrosos, intrusos, entrometidos, delincuentes.

En realidad me molestó ver cómo una persona joven y con una mentalidad dizque abierta, pudo juzgar "a priori" a otro ser humano que simplemente no conocía.

Pucha, en realidad me molestó y mucho. Me molesta y mucho que vengan personas de países desarrollados a juzgarnos, a hablar mal de nosotros los costarricenses, solo porque tienen, quizá más comodidades en su país de origen que las que podrían eventualmente disfrutar aquí. Me molesta que ofendan y a veces hasta humillen a nuestras familias anfitrionas costarricenses, nicaragüenses, salvadoreñas, tico-canadienses e incluso diversas; en realidad eso me pone furioso; pero me entristece ver cómo muchas de estas familias que he defendido con todas mis fuerzas de la xenofobia; están conformadas por individuos que miden a otros con la misma escala con las que ellos son medidos y que NUNCA conocen esas ofensas debido a que no les hacemos saber los comentarios negativos por no lastimar su amor propio.

Lo bueno es que me di cuenta hoy de que debo ser más directo y así como estas personas están sin pecados y lapidan a otros yo voy a lapidarlos a ellos y decirles llano y directo las cosas que personas que están en mejor posición económica o vienen de países desarrollados ven en dichas propias e inmaculadas casas.

Creo que voy a ser más tolerante cuando estos chicos europeos me dicen: ¿Es muy peligroso Costa Rica porque veo que todos tienen portones con alambre de púas o alambre navaja? En la casa de mi familia había polvo, arañas, lagartijas, moscas, ratones. Es que el agua de la ducha además de que es un sistema obsoleto no calienta bien, solo comen arroz y frijoles, no tienen Wifi, no limpian bien los baños, no lavan la ropa con agua caliente, solo comen carbohidratos, no tienen aire acondicionado, la gente es muy irresponsable, siempre llegan tarde, me robaron dinero, las calles y los conductores son un desastre, que los ticos no son independientes porque viven con sus familias hasta los 30 o más años,  etcétera, etcétera, etcétera. Prometo firmemente que NO volveré a tratar de explicarles que somos un país tropical, que los portones y el alambre de púas son más baratos que pagar servicio de alarma mes a mes, que no es cierto que solo gallo pinto comemos.

HOY entendí que ellos solo están haciendo lo mismo que hacen algunos ticos y es contarme cómo es que son diferentes unos de los otros.

No hay nada malo en ser diferente, no hay nada malo en tener otra cultura y querer mostrarla, no hay nada malo en querer recordar. Nada malo, absolutamente nada malo.

Y lo tenemos tan adentro de nuestra idiosincracia que NO nos damos cuenta que incluso con nuestro lenguaje y dichos diarios maltratamos a COSTARRICENSES, si, ticos, cada día y a toda hora hacemos comentarios racistas y xenofóbicos, todos los negros son perezosos, vaya no sea indio, salude a su tía; mire ese chele que va ahí se bronceó en la morgue, esos chinos comen ratas. ¿Quisiera conocer cuál linaje tiene más fuerza en mi sangre?

Es triste darse cuenta que somos un país con una cantidad alarmante de gente racista, sexista y repleta de fobias en todos los grados y colores y que mucha de esa gente te pela el diente y es muy probable que te critique, te juzgue y te señale apenas le das la espalda. También es triste darse cuenta que somos un país de gente tan, pero tan mediocre que se dedica a bajarle el piso a los demás para ver cómo se alzan el suyo y que la mayoría de cosas que hace y dice, son para reafirmarse y reafirmar ante la sociedad, su raza, sexo, religión, procedencia o preferencia sexual. Creo que no es necesario tratar de hacer que otros se vean menos para yo brillar, tengo mi brillo propio, de mis propias estrellas interiores, no necesito estrellas de fuera, ni una, ni dos, ni tres, ni cuatro, ni cinco o más para saber quién soy y cuánta es mi valía. No necesito que la gente sepa dónde estoy, qué como, qué ropa o zapatos utilizo, si tengo o no tengo para gastar porque dichosamente en eso no está mi valor. Mi valor está puesto en ayudar, cuando puedo y tengo los medios a otros seres humanos, sin que medien, gracias a Dios, sentimientos oportunistas ni ganas de figurar, ni de que me vean o digan que bueno soy, en silencio, sin aspavientos, con la conciencia limpia y confiado que mis recompensas llegaran en el momento oportuno.

No es necesario que te des valor como ser humano, bajando de nivel, ni menospreciando a otra persona por su origen, raza, procedencia, religión, afinidad sexual, afiliación política; y aunque todos en algún momento de la vida nos hemos referido a otros de forma peyorativa, eso no da para tratar de crear divisiones más profundas entre personas de dos nacionalidades que desgraciada o dichosamente tenemos que convivir en este país. El hecho de que tengás más posibilidades de tener una casa bonita, un carro bonito, buen estudio para tus hijos, una profesión, incluso viajes, no te da el poder de referirte a otro ser humano de una forma despectiva, altanera y vulgar.

¿Quiere xenofobia señor? No, gracias, muchas gracias, en ninguna de sus presentaciones.

lunes, 22 de agosto de 2016

Cuando todo se tambalea...

Siempre he creído que yo NO me deprimo, que solamente me entristezco y quizá de manera profunda pero no llego a la depresión.

Siempre he querido deprimirme. Siempre he querido saber qué se siente decirle a alguien: Sabés que, no voy a hacer nada, ni decir nada, ni comer nada por un tiempo hasta que mi corazón considere que ya está sano lo que mi intelecto no logra organizar.

Hay momentos y cosas que lo ponen a uno a dudar si ha hecho bien o si ha hecho mal.

Estoy escribiendo frases que no se entrelazan una con la otra y es que quiero hacer eso, simplemente poner cosas que se me vienen a la cabeza.

Hay momentos en los que creo que los seres humanos somos más básicos que algunos animales y que algunos animales, como por ejemplo los perros, saben más de lealtad que nosotros.

A veces quiero darme por vencido, me cuesta mucho, pero sé y estoy seguro que la cuerda no me va a durar para siempre.

A veces quisiera entrar en la cabeza de las personas y entender por qué hacen cosas estúpidas aún cuando saben y reconocen que son estúpidas.

A veces todo se tambalea, y me dan ganas de jalar en carrera para el más profundo rincón de Corcovado y esconderme unos dos meses.

A veces he querido estar muerto en mi ataúd y poder verme y poder ver quienes llorar por sentimiento real y quienes solo aparentan y es más quisiera poder ser un espíritu con la capacidad de espantar a los hipócritas.

A veces solo quisiera echarme a dormir y no despertar jamás y a veces quisiera poder hacer lobotomías en ciertos cerebritos a ver si les encuentro el sentido común.

A veces quisiera contarle a la gente que veo los sentimientos como puras matemáticas y que dos más dos si son 4, y que el común denominador es el elemento que se repite una, otra y otra vez en alguna ecuación.

A veces quisiera poder comunicarme directamente al alma de las personas, sin palabras, ni gestos, ni toques,

A veces solo quisiera no querer nada, no saber nada, no oír nada, no opinar nada, no pensar nada.


martes, 19 de julio de 2016

No hay mal que dure cien años...

ni cuerpo que lo resista.

Esta frase tan sabia es a menudo mal interpretada por nosotros los seres humanos (bueno, en teoría los únicos seres que podríamos interpretar el sentido profundo de una frase como esta), a menudo pensamos que lo que nos quiere decir es que "los males", van a pasar pronto; que después de la tormenta siempre viene la calma y que todo va a estar bien después de que todo ha estado mal.

En lo personal creo que la frase y el énfasis del dicho o refrán está en la segunda parte: "Ni cuerpo que lo resista." Ahora bien, pensamos que quiere decir que NO hay ningún cuerpo que resista cien años; pero NO, no dice nada de los cien años en la segunda parte. Esto lo damos por sentado y nunca es bueno dar las cosas por sentado.

Ahora bien, pongamos unas comas más unas comas menos.

No hay mal, que dure cien años, ni cuerpo que lo resista. ¿Qué dice en este caso? Que el mal no dura cien años y que el cuerpo no resiste el mal.

Bueno, qué más da.

En otras palabras también el cuerpo humano, la conciencia humana, se cansa de algo que no es bueno para ellos. El ser humano, nosotros, nos cansamos de las cosas que no son buenas y que por ende son malas para nosotros.

Uff, que cansado lidiar con las cosas. A veces uno debería poder salir corriendo por tres meses o un año y esconderse donde nadie, pero nadie sepa de uno. Por desgracia a veces manda el corazón, como dice Gilberto Santarosa, a veces ese matrero corazón, puede más que la conciencia.

Ahhhhhhhh vida, pa'que durara.


miércoles, 15 de junio de 2016

Ser como muchas otras personas...

A veces quisiera ser como muchas otras personas. A veces quisiera no preocuparme tanto por tantas cosas y que me valieran madre los compromisos que hago.

Quisiera: 
- Pedir sin ofrecer.
- Exigir sin cumplir.
- Recibir sin dar.
- Hablar sin escuchar.
- Derechos sin deberes.
- Premios sin competencias.
- Salario sin trabajo.
- Éxito sin esfuerzo.
- Beneficio sin compromiso.
- Amor sin entrega.
- Sacrificio sin dolor.

Conozco infinidad de personas que están atentas a lo que se les debe, sin pensar en la calidad de las cosas que están ofreciendo. Estoy cansado de ver gente pidiendo:

- Puntualidad y son impuntuales.
- Fidelidad y son infieles.
- Lealtad y son desleales.
- Compromiso y son flojos.
- Diligencia y son perezosos.

Cada días estoy más cansado, obstinado y aburrido de tener que lidiar con personas que exigen y no dan nada a cambio. La gente es impuntual, irresponsable, comodidosa, vagabunda, perezosa, ladrona, conchuda, lenta, arreada, ventajosa, mentirosa, impuntual, cara de barro, tramadora, etcétera.

Lo que más me cansa en la vida es andar arreando a la gente para que haga las cosas, incluso a veces hasta sus propias cosas. Es demasiado tedioso e irritante tener que lidiar con adultos a quienes casi hay que levantarles la mano para que se limpien el que les conté.

La gente, solo y solamente está en búsqueda de SU propio beneficio y bienestar y ojalá con el mayor gasto de energía personal e insumos posible. Si pudieran recibir salario sin trabajar, serían completamente felices.

Lo que más me cabrea en la vida es que la gente sea tan tonta o como dice mi amigo el mexicano, se haga la pendeja. Ahora en esta época de la tecnología tan a la mano y las redes sociales, en las cuales la gente informa hasta lo que no se ha inventado; es tan fácil darse cuenta cuando las personas cumplen con lo que se les había solicitado como parte del trato  y cuando solo lamparean para recibir y ojalá sin dar ni siquiera las gracias a cambio.

Como hace muchísimo tiempo decidí no gastar pólvora en zopilotes, decidí no pelear con esta gente, no discutir y seguirles la corriente y hacerles la masaguada; hasta el momento en que pueda quitarlos de mi camino y que no me estorben con su insoportable presencia.

Si estuviera en mi poder desintegraría (desde el Acta de Nacimiento) a varios miles de individuos que son menos útiles que una piedra mal puesta en el camino.

Aquí casual, filosofando sobre la p... vida agridulce.



jueves, 31 de marzo de 2016

Si se puede ser profeta en tu propia tierra.

Siempre lo he dicho y hoy lo comprobé.  Si tenés lo que se necesita y un poco o mucho más entonces lo podés lograr. Muchas veces nos saltan a la cabeza pensamientos que intentan paralizarnos, pero en esos momentos tenemos que creer en nosotros y recordar de qué material estamos hechos.

Hoy comprobé que con amor por lo que hacés,  con gallardía,  con don de gentes sólo porque sí y no por unos cuantos colones de más,  con orgullo del bueno y con humildad uno puede brillar mucho, aunque no lo quiera o aunque quiera tener un bajo perfil o estar trabajando tras de bastidores.

La vida siempre, siempre te va a  dar lo que te merecés cuando has trabajado duro por ello y la gente, la gente te lo va a reconocer.

Felicitacionesa los profetas de sus propias tierras.

Luz y paz para todos,

martes, 22 de marzo de 2016

Piedra de tropiezo - Stumbling block.

Si no le ayudás en nada a tu hermano entonces no seás su piedra de tropiezo. If you don't help your brother at all, then try not to be his stumbling block. 

Decían los abuelos que mucho ayuda el que no estorba. Grandparents used to say, that he who doesn't obstruct, helps a lot. 

Conozco gente que es muy buena aportando ideas y sugerencias una vez que otros ya han hecho el trabajo. I know people who is so good offering ideas and suggestions when another people has already done the work. 

El que no tiene nada que hacer, saca pollos a vender. He who doesn't have anything to do, put some chickens on sale. 


Encontrá algo positivo, útil e importante que hacer y verás como no vas a tener tiempo para pensar, hacer y decir estupideces. Find something positive, useful and important to do and you will see how you will not have free time to think, do and say stupid things. 

Es fácil levantarse, gritar y criticar, cuando no estás llevando la carga sobre tus propios hombros. It is easy to stand up, scream and to criticize, you all the weight is not on your own shoulders. 

Si no tenés una capacidad o un talento sobresaliente, debés aprender a ser disciplinado y a tener fuerza de voluntad. If you don't have an overstanding skill or talent, you should learn to be disciplined and have willpower. 

lunes, 22 de febrero de 2016

Obnubilados.

A veres estamos tan obnubilados, tan ciegos, con la mirada tan directa en nuestros problemas y sus posibles "soluciones", que se nos hace prácticamente imposible ver algunas de las respuestas que nuestro Padre Celestial nos ha puesto por ahí desde hace varios días.

Gracias Dios por ayudarnos a volcar la mirada hacia donde verdaderamente corresponde.

jueves, 28 de enero de 2016

El valor que no se ve: Lo siento Laurita Pausini, te robo el título y la canción.

¡Oh Dios mío!  https://www.youtube.com/watch?v=2hb1D9COyek

¿Cuántas personas irán por ahí cargando procesión por dentro? ¿Cuántas personas cada día tienen que echar mano del "valor que no se ve"? ¿Cuántas caras felices vemos sin saber lo que se está gestando en sus corazones, sus pensamientos y sus vidas?

¿Cuántas veces criticamos a los demás porque suponemos lo que les está pasando? ¿Cuántas veces he dicho: "Ahí va esa enagua eterna", sin en realidad saber, ni entender el o los por qués ella anda así, para arriba y para abajo midiendo calles?

¿Cuántas veces la gente habrá dicho o quizá pensado: "Ahí va Marco, ese lo tiene todo en la vida arreglado"; sin saber si estoy llevando procesión por dentro?

De verdad que para criticar a los demás hay que ponerse en los zapatos de ellos, hay que buscar profundo en sus miradas, en sus palabras e incluso en sus almas para poder descubrir si están echando mano de "ese valor que no se ve".

Qué fácilmente le decimos a los demás: "Para solucionar tu situación vos deberías hacer esto y hacer lo otro y dejar de hacer acá y hacer más por allá". ¿Cuántas veces pensamos en alguien y decimos: "Yo con lo que él/ella tiene, uff, qué no haría? ¿Si yo tuviera lo que él/ella tiene, yo estaría podrido en plata?

Deberíamos hacer el intento de concentrarnos en ver ese "valor que no se ve"; primero en nosotros mismos (para descubrirlo, para conocerlo, para entenderlo) y después en los demás; para poder ser más compasivos.

En otras ocasiones, pasamos por alto ese valor que no se ve y creemos que estamos agarrando de tontos a las otras personas, y quizá, tan solo quizá, esas personas se han dado cuenta rato antes que estamos tratando de tomarles el pelo y solamente por ese valor que no logramos ver en ellos, es que no nos dan nuestro merecido.

¡En serio, pensalo! Antes de juzgar a otros por su apariencia, por lo que supuestamente es o tiene, indaguemos, si sí o si no, esa persona, ese ser humano, se levanta cada mañana y se pone miles de máscaras para que no sepamos que lleva procesión por dentro. Máscaras de éxito, de felicidad, de amor, de tranquilidad, de bienestar, tantas y tantas máscaras que podemos ponernos encima.

Quizá si empezamos a tratar de ver ese "valor que no se ve" en otras personas, los maravillosos espejos de la vida y el karma, nos permitan ver en nosotros mismos y en nuestros semejantes ese valor que pasa desapercibido.

En otras palabras, cuando me mirés, no te fijés en si sonrío o no, en si ando bien peinado, bien vestido, oloroso a perfume caro o pachulí, no te fijés si ando a pie, en bici o en carro. Fijate y pensá que yo también, al igual que vos, tengo mi propia historia, mi propio drama y que cada día lucho con entereza por que nazca en mí ese "valor que no se ve".

En serio, si leíste esto quiero que sepás que te quiero montones...

Fuerza de Voluntad...

En mi humilde opinión (que en realidad no es tan humilde), este sentimiento (si es que es un sentimiento) es el que pone en movimiento al mundo.

Podemos tener muchos deseos de hacer algo, de tener algo o de lograr algo; pero sin la fuerza de voluntad no lo logramos.

La fuerza de voluntad es la que nos empuja a sacudirnos las cobijas de encima cada mañana, bañarnos e ir a trabajar aún sabiendo que el día quizá no vaya a ser provechoso y mucho menos placentero.

¿Cómo podemos trabajar nuestra fuerza de voluntad?

Yo voy a iniciar poniéndome dos letreros que digan en letras grandes: VOLUNTAD. Uno de ellos estará frente a mi cama y el otro en la pizarra que está en frente de mi escritorio y donde apunto las cosas que no debería olvidar.

En mi caso, la fuerza de voluntad incluye hacer cosas que generalmente no me gusta hacer. Dar órdenes, hablar directo, ser estricto, estar recordándole acciones a la gente que se supone debe de hacer, etcétera, son algunas de estas cosas; pero en los últimos meses he aprendido que tengo que agarrar al torito por los cuernos (a veces) y parar la situación de inmediato y a mí en esos casos me flaquea la fuerza de voluntad.

La fuerza de voluntad se necesita para muchas cosas, estudiar, trabajar, verse mejor, hacer dieta, hacer ejercicios, tener vida social, no usar drogas, escoger mejor tus amistades, etcétera, etcétera, etcétera.

En mi condición de creyente, cada noche le pido a Dios que me ayude fortaleciendo mi fuerza de voluntad.

Les mando montones de buenas vibras cargadas de positivismo y fuerza de voluntad.

Saludos,

Marco,